El yak de Ying.

Para mí, un microrrelato es como una semilla. Desde la diminuta de la mostaza hasta la gigante del Lodoicea maldivica, todas las semillas tienen en sí mismas la esencia completa de una gran planta en estado de absoluta concentración. Y también al igual que las semillas, el desarrollo que pueden alcanzar depende de donde sean sembradas. Cada semilla tiene que encontrar su terreno para germinar y cada microrrelato tiene que encontrar su lector para eclosionar y desarrollar todo el mundo que lleva comprimido en su interior. Cuando encuentras uno de tus microrrelatos es como tomarte un comprimido de sensaciones, o … Continúa leyendo El yak de Ying.